Hammer and Anvil ( Misión Guitarra, voz y Bajo, priv. Lucy )

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Hammer and Anvil ( Misión Guitarra, voz y Bajo, priv. Lucy )

Mensaje  Invitado el Vie Feb 03, 2012 11:38 pm

El estridente sonido del Geninhorn se hacía más y más latente en la ciudad. Poco a poco, la reputación de este infame lugar está creciendo gracias a cierta persona que ha desequilibrado la balanza a su favor. YO. La clientela aumenta, no es solamente un refugio de drogadictos, alcohólicos y adictos a los bajos placeres. Ahora se ha convertido en un refugio de drogadictos, alcohólicos y adictos a los bajos placeres con muchísima más pasta y renombre. Hoy según me ha dicho mi benefactor tiene una sorpresa reservada para todos en el Geninhorn y especialmente para mi, su estrella del inframundo.

No sé a que se referirá pero me es un poco igual. Mientras me pague por lo mío, pueda tener a alguna de las chicas y se conozca más mi nombre, lo demás me la suda. A fin de cuentas, el lugar es un sitio brutal, pero mis expectativas de futuro van un poco más allá. Pero hasta que ese momento llegue, todavía queda mucho y hasta entonces, Tartarus y yo debemos seguir haciéndonos oír hasta el último rincón de esta ciudad. Con mi guitarra en mano, subo de un salto al que es ahora mi mundo, el escenario, pues la hora de del espectáculo acaba de comenzar. El cable del amplificador entra en Tartarus como una serpiente que se retuerce en el suelo y el micro con el trípode espera frente a mí, como una doncella solitaria esperando a ser cortejada. Bueno, it's the showtime...

- Buenas noches, criaturas del Geninhorn. Soy Strigos y hoy debo decir que una parte vuestra se ha quedado fuera en cuanto habéis entrado aquí, ¡YOUR INNOCENCE! - dije implicando a cada uno de los allí presentes, mientras sostenía con fuerza con mi diestra el micrófono.



Última edición por Johan von Strigos el Miér Feb 08, 2012 3:23 am, editado 1 vez
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Hammer and Anvil ( Misión Guitarra, voz y Bajo, priv. Lucy )

Mensaje  Lucy Scarlett el Sáb Feb 04, 2012 2:45 pm

Aquella noche hacía frío, lo dedujo al ver uno de esos termómetros que hay por la calle marcando los seis grados bajo cero. Sonrió: hacía un frío de mil demonios y ella iba vestida como si estuviéramos en pleno verano.
Se apresuró. Sabía que tenía tiempo de sobras hasta la hora de la “cita” con el escenario.
Un escalofrío le recorrió todo el cuerpo. ¡Estaba realmente emocionada! Hacía tanto tiempo que no subía a un escenario... Suspiró al recordar la última pelea con el grupo antes de marcharse. De eso ya hacía algunas semanas, y ya en el día de la pelea llevaban tiempo sin tocar...

Llegó a la puerta del local. Supo que se trataba de “aquello” nada más verlo. No llamaba excesivamente la atención la fachada, pero era fácil de adivinar qué lugar era aquél. La esperaba en la puerta un hombre, junto a una mujer de extremada belleza.
Le devolvió el saludo al hombre que había captado su atención: era el tipo con el que había hablado hacía un par de noches por teléfono.
El hombre le explicó que “el otro” ya estaba en el escenario. Lucy agarró con más fuerza la cinta de la funda del bajo y siguió al hombre hacia el interior del local. Era, sencillamente, increíble. Se dispuso a admirarlo, pero algo atrajo su atención con más fuerza que cualquier objeto que pudiera encontrarse allí: la música. Giró sobre sí misma rápidamente y se encaró al escenario, donde un vampiro –supo que era un vampiro en cuanto le vio- estaba tocando la guitarra y cantando. El escenario era suyo, se le veía muy cómodo allá arriba.

Lucy frunció el ceño. ¡Pues ella no iba a ser menos! Le preguntó al hombre cómo acceder al escenario. Sabía a qué había ido allí: a ganar fama. Amaba la música, a su bajo, el cantar... pero sabía que con “amarse ella misma” no sería suficiente: necesitaba a toda aquella gente –y a mucha, muchísima más, pero para empezar, aquella ya le bastaba- para llegar a lo más alto.
La guiaron hasta el escenario. Dejó la funda del bajo con cuidado sobre una silla antes de salir al escenario. El vampiro casi había terminado de tocar. Conectó el bajo y el ampli y rasgó un par de cuerdas para comprobar que todo estaba en su lugar –aquella era una manía suya que tenía desde que empezara a tocar el bajo.
Se acercó al otro vampiro. Sus ojos se entrecerraron al sonreír de una forma casi perversa, como si fuera a ponerse a disparar a todos lados en vez de disponerse a tocar. Se colocó delante del otro micro que había allí y comenzó a tocar y cantar –pues la canción que había elegido para aquella noche así empezaba. Cantó como no lo había hecho en mucho tiempo –ni siquiera en el apartamento en las noches que sentía más nostalgia de la música y de un escenario.


Terminó. Con una mano sostuvo el bajo, como si tuviera miedo de que desapareciera si cortaba el contacto táctil con él. Con la otra mano, agarró con fuerza el micro. Sonrió malignamente, segura de sí misma, y dijo:

-¡Buenas noches, criaturas del infierno! –dirigió una fugaz mirada al otro vampiro y continuó hablándole al público- ¡L~Maiden, recién salida del averno ha llegado para darle a vuestros oídos el placer que se merecen y mucho más!

Se pasó sensualmente la lengua por los labios: el volver a un escenario después de tanto tiempo la había excitado muchísimo y había abierto su apetito.
Miró al otro vampiro, entre desafiante y amistosa.

-¿Tú eres aquél a quien he venido a “enfrentarme”, ¿no? –inquirió, todavía con el micrófono cerca de los labios, con intención de que todos los presentes supieran de su intercambio de palabras- ¡Ja! Demuéstrame tu valía... –y volvió a sonreír con cierta malicia.
avatar
Lucy Scarlett


Mensajes : 46
Fecha de inscripción : 25/01/2012
Localización : Tocando el bajo y cantando... ¡Eh, espera! ¡¿Y a ti qué co** te importa?!

Volver arriba Ir abajo

Re: Hammer and Anvil ( Misión Guitarra, voz y Bajo, priv. Lucy )

Mensaje  Invitado el Dom Feb 05, 2012 6:49 pm

Maldito cabrón hijo de puta, de ésta se iba a acordar. Así que ésta era la sorpresa de la que me estaba hablando, una usurpación en mi trono, en mi momento. Me giré para ver en la barra a mi proveedor, saludando con la mano y una sonrisa muy amplia en la cara. Ya ajustaremos cuentas a su debido momento, pero ahora tengo que solucionar el problema de la acaparadora de escenarios que tenía a mi lado.

Bella, agresiva, salvaje y expresiva. Mi enojo se transforma en una sensación de regocijo y satisfacción poco a poco. Pero aunque no estuviera mal, en el Geninhorn, el escenario era el trono del rey y el señor de este lugar soy únicamente yo. Atravieso con mi mirada a la recién llegada invasora y le dedico unas dulces palabras, tomando esta vez yo el micrófono.

- Saludos, querida desconocida. Solo he de decirte una cosa. Aquí en Geninhorn el rey soy yo, ¡¡ STRIGOS !!. - dije aclamando al público entre ovaciones, gritos y aplausos con mis brazos en alto. - Si de verdad te quieres enfrentar a mí, solo deja que hable tu bajo por tí, veamos si es capaz de " vencer " al Señor del Averno.... - reté de manera contundente a la muchacha que no había retirado la mirada de mí en ningún momento.

No terminé de decir esto último cuando comencé a tocar de nuevo a Tartarus, esta vez ninguna canción en especial para ver si era capaz de seguir mi ritmo con su instrumento.


Mientras tocaba, podía notar una fragancia, que aunque pasaba desapercibida y tímida entre las demás esencias allí presentes. Sorpresa, admiración y nerviosismo. Sí querida, hablo de ti y has de saber que ahora estás jugando en la liga de los profesionales...
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Hammer and Anvil ( Misión Guitarra, voz y Bajo, priv. Lucy )

Mensaje  Lucy Scarlett el Dom Feb 05, 2012 8:06 pm

Spoiler:
cambio las narraciones a primera persona porque llevo ya medio mensaje escrito y, aparte de que me da mucho palo cambiarlo ahora todo, me gusta más como queda así ^^

Pude sentir su mirada sobre mí. Era muy consciente de la hostilidad que desprendía, aunque no toda estaba dirigida a mi persona y... ¡oh! Al cabo sentí que ya no me observaba de una forma tan agresiva y hostil, sino más bien... ¿satisfecho? Aquel vampiro me miraba como observase en mi interior, así me sentí durante unos segundos; segundos que se me hicieron eternos.

Le vi tomar el micrófono con fuerza, posesivamente diría yo, y escuché, con los labios entreabiertos por la sorpresa que tuve al darme cuenta de que me encantaba su voz incluso cuando no cantaba, su reto.
Sonreí abiertamente, complacida, mostrando todos mis dientes y, en especial, los colmillos; pero no amenazantes, sino por simple placer de sonreír como no lo había hecho en meses, quizá en años. Aquella iba a ser una de mis mejores noches desde hacía mucho tiempo.

Así que se llamaba Strigos... Me gustaba, parecía estar hecho para él aquel nombre. Sonreí de nuevo y le observé comenzar a rasgar las cuerdas de su guitarra. Me concentré: aquello no me sonaba de nada. Unos segundos después comprendía lo que estaba pasando: me estaba probando con una improvisación.

¡Ja! Pues no iba a hacerme desistir tan pronto. Lo de hacía un momento tan sólo había sido un calentamiento... Ahora empezaba la auténtica diversión...

Tomé el bajo de nuevo, con seguridad de lo que hacía. Le miré fugazmente, sintiendo un leve temblor en mi estómago y en las rodillas. Cualquier otra persona se habría avergonzado de estar nerviosa en aquel momento; yo, en cambio, sentía que aquel nerviosismo era sinónimo de euforia, de puro placer por estar, simplemente, sobre un escenario, ante un montón de gente tan oscura y retorcida como yo –puede que incluso más-, con el bajo entre las manos y un micrófono ante mí... ¡y con alguien que se preocupaba por mi presencia! No pude evitar volver a sonreír de nuevo, justo antes de comenzar a tantear las cuerdas del instrumento para seguir a Strigos, que ya llevaba unos segundos de ventaja.

Las vibraciones de las cuerdas de ambos instrumentos recorrían todo mi ser. Ni siquiera sé cuánto rato estuvimos así, tocando, picándonos el uno con el otro cada vez con más malicia. Llegado un punto, el deseo de cantar fue tan grande en mí que fui relentizando las notas del bajo hasta detenerme. Me acerqué de nuevo el micrófono a los labios y comencé a cantar. Realmente, no me importaba qué cantar, simplemente ansiaba hacerlo con cada parte de mi ser.

La música de la intro sonó en mi cabeza fugazmente hasta llegar al momento en el que se iniciaba el recital, por así llamarlo. Ajusté mi voz a la de la cantante del grupo al que pertenecía aquella canción y el resto... ¿qué puedo decir? El resto fue, simplemente, la magia del mundo de la música, aquel mundo del cual me había enamorado y del que no podía prescindir...


Terminé. Le miré, sonriendo sin esconder cuán complacida estaba de encontrarme allí. Mi mirada se intensificó sobre la suya. Sabía lo que buscaba de él: lo mismo que él había buscado en mí hacía un rato. Le estaba desafiando. Otra vez. Sabía lo que quería de él ahora: escuchar su voz. Y, en aquel lugar, en aquel estado, sólo podría conseguirlo de esta forma.
avatar
Lucy Scarlett


Mensajes : 46
Fecha de inscripción : 25/01/2012
Localización : Tocando el bajo y cantando... ¡Eh, espera! ¡¿Y a ti qué co** te importa?!

Volver arriba Ir abajo

Re: Hammer and Anvil ( Misión Guitarra, voz y Bajo, priv. Lucy )

Mensaje  Invitado el Dom Feb 05, 2012 9:20 pm

Aquella muchacha estaba dándolo todo en el escenario. Emocionada, concentrada, casi diría que excitada por el momento en el que su bajo y ella lo dan todo en la pista, clamando porque el público corresponda a su número. Pero aunque sea buena tocando, yo soy mucho mejor que ella y una cosa que le aventajo, es que en el Geninhorn yo soy conocido y acogido. No tiene nada que hacer frente a Tartarus y yo, ya que cuando ambos dejamos que la música fluya, somos imparables. Sigo observando cada movimiento de sus manos mientras toca los acordes de su canción y su voz canta dicha canción, atento al instante en que termine.

Sus dedos rasgan la última nota y me ofrecen la continuación. Pero chica te voy a enseñar como se hace. Cierro los ojos, inclino la cabeza hacia abajo con una pose relajada y es cuando vuelvo a mirarla, ésta vez con una sonrisa mucho más amplia. Rechazo su gesto de acercarme el micrófono y miro al público, sorprendidos y extrañados de aquel número que me estaba marcando. Pero mi jefe se percató de la jugada y sonrió y empezó a dar palmas. Los clientes y el personal, empezaron a mirarse perplejos mas aún así acompañaron al primero en el coro. En unos instantes todo el mundo allí presente, desde el más prestigioso consumidor hasta la fulana más barata, palmeaban esperando ya ansiosos cualquiera de las mías. Volví a atravesar con la mirada a mi competidora, sorprendida y extrañada, a la cuál le dediqué unas palabras y el gesto de mi pulgar hacia abajo, como antaño hacían los césares:

- ¡¡ Burn in HELL !! - grité mientras recorría mi cuello con el pulgar en señal amenazante sin dejar de sonreir.


Tartarus empezó a aullar como la más salvaje de las bestias con unas notas muy agresivas y ásperas, pero lo que hizo enloquecer al público y a mi querida bajista no fue eso. Comienzo a cantar a pleno pulmón con una potencia sobrehumana sin ayuda de ningún artilugio, solamente la fuerza de mis pulmones me brindan una potente y vibrante voz que llega hasta el último rincón del lugar. Mi voz, rasgada y grave, sale desde lo más profundo de mi caja torácica, recorriendo la piel y oídos de cada uno de los allí presentes, casi tocándolos como si fueran unas manos invisibles y desata un furor desmedido en el acto. Gritan y me animan, el número les gusta y piden más, como drogadictos piden más a su camello. Así es, soy adictivo, mi música y yo somos ya algo en la vida de esta gente y no cambiará. Es un hecho que nadie podrá alterar....
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Hammer and Anvil ( Misión Guitarra, voz y Bajo, priv. Lucy )

Mensaje  Lucy Scarlett el Mar Feb 07, 2012 5:34 pm

Me sorprendió su reacción, aquella inclinación de cabeza, pero enseguida comprendía que iba a obtener lo andaba buscando, en cuanto vi sus colmillos brillar al tiempo que me sonreía. Era muy consciente que aquella sonrisa era de prepotencia de esas que se dibujan en tu cara para dejar bien claro quién manda.

Me percaté de que el público se comenzaba a revolver; se estaban volviendo locos por la presencia de Strigos. Debo reconocer que me dio un poco de envidia, aunque me resigné a aceptarlo: por muy buena que pudiera ser yo, él había tocado en aquel lugar otras veces, esto lo sabía gracias al tipo con el que había hablado por teléfono, que, por cierto, también estaba dando palmas, junto con el resto de público.

Le miré, entre sorprendida y ansiosa, como el resto del público, y le escuché decir... más bien, escupir aquella réplica-amenaza justo antes de comenzar a hacer sonar aquella maravillosa y bestial guitarra que tenía entre las manos. Pero lo que realmente me dejó sin aliento fue cuando ignoró por completo el micrófono y comenzó a cantar a pleno pulmón, haciéndose oír por todo el lugar de la misma forma –puede que incluso mejor- que mediante el micro.

Me sentí tentada a cantar con él, pero el orgullo me detubo antes de quedar en un ridículo absoluto.

((¿En qué piensas, tonta? –me regañó una vocecita en mi mente- ¡Esto es una batalla por ver quién es el mejor en el escenario! Ya tienes bastante con que él lleve tocando aquí más tiempo que tú y que, por ende, sea más famoso, como para que encima te rebajes a ponerte a hacerle los coros como una imbécil total!))

Asentí para mí misma y le miré fijamente, sin perderme un solo instante de toda la canción. Mi mente, mientras tanto, comenzaba a relajarse nuevamente tras esa pequeña “bronca” y empezaba a maquinar cuál podía ser mi siguiente movimiento. Y de repente, justo cuando Strigos terminaba de tocar, mis pensamientos se iluminaron con una brillante idea.

Esta vez no miré al guitarrista, me limité a pasar una mirada por todo lo que había ante mí. Me lamí los labios esbozando una pícara sonrisa. ¿Les gustaría aquello? ¿Qué pasaría si la fastidiaba?

((En fin, así es este mundo –me dije-, o te la juegas, o te pudres en el armario de los “quise y no me atreví”))

Inspiré profundamente y solté todo el aire de golpe. Seguidamente, dejé que la música sonara en mi cabeza mientras comenzaba a cantar, sola, a capel·la, sin nada más que yo misma y mi voz, una de las canciones que más me gustaban; una de esas canciones con las que realmente te sientes a gusto cuando las cantas. Mi voz, aquella que había cuidado celosamente desde el día que descubriera, orgullosa de mí misma, que poseía el don de una soprano, se escuchó por toda la sala, bella y solemne, como debía serlo en aquella canción. Como debía serlo siempre que cantara.

This is me for forever
one of the lost ones
The one without a name
without an honest heart
as compass

This is me for forever
one without a name
these lines the last endeavor
to find the missing lifeline...

Oh, how I wish
for soothing rain
all I wish is to dream again
My loving heart
lost in the dark
For hope I’d give my everything

My flower withered between
the pages two and three
The once and forever bloom
gone with my sins...

Walk the dark path,
sleep with angels,
call the past for help
Touch me with your love
and reveal to me my true name...

Oh, how I wish
for sothing rain
all I wish is to dream again
My loving heart
lost in the dark
for hope I’d give my everything...

Oh, how I wish
for sothing rain
Oh, how I wish to dream again
Once and for all
and all for once
Nemo my name forevermore...

Nemo sailing home...
Nemo letting go...

Oh, how I wish
for soothing rain
all I wish is to dream again
My loving heart
lost in the dark
for hope I’d give my everything

Oh, how I wish
for soothing rain
Oh, how I wish to dream again
Once and for all
and all for once
Nemo my name forevermore...

My name forevermore...


Spoiler:
He escrito la letra de la canción porque como teóricamente sólo canta, sin insturmento ni nada, pues... en fin, pues eso jajaja ^^U Pero te djeo el vídeo aquí para que sepas qué canción es (si no la conoces y tal) y eso :3 Y sí, amo muchísimo Nightwish jajajaja

Hubo un momento, a mitad de la canción, en el que me olvidé de que me encontraba en un escenario, junto a un vampiro cantante y guitarrista al que, técnicamente, estaba usurpándole el trono –o intentándolo-, con un montón de gente bajo el escenario, escuchándome atentamente, más de uno con la boca abierta por la sorpresa de aquella decisión que había tomado... Supongo que por eso, cuando terminé de cantar, me sentí levemente mareada, porque “regresaba” al “mundo real”.

Desenfocando la vista del público, dirigí mi mirada a un lado, buscando la de Strigos. ¿Qué te parece esto? No puedes negarte a admitir –aunque sea en tu interior-, que no ha estado nada mal ¿Oyes eso? Aplausos. ¡Para mí! Ahora mismo, me he convertido en la reina del escenario. Sé que es de tu propiedad, pero ahora, en estos instantes, la protagonista soy yo.
avatar
Lucy Scarlett


Mensajes : 46
Fecha de inscripción : 25/01/2012
Localización : Tocando el bajo y cantando... ¡Eh, espera! ¡¿Y a ti qué co** te importa?!

Volver arriba Ir abajo

Re: Hammer and Anvil ( Misión Guitarra, voz y Bajo, priv. Lucy )

Mensaje  Invitado el Miér Feb 08, 2012 3:20 am

Vaya. La muchacha se cree alguien ahora mismo, solo por unos pocos aplausos y alabanzas. Mas hay un gran fallo en esa forma de pensar. La pobre ingenua pensará que tenía posibilidad de hacer espectáculo frente a mí en mi reino, pero la palabra de Tartarus y la mía son la ley. No pensaba ir en serio, no querría ponerla en una situación comprometida y avergonzarla delante de nuestra selecta clientela, pero no ha dejado otra opción. Esta obra toca a su fin y hay que bajar el telón, pero tu quedarás detrás y toda la gloria será para mí.

Señalo a la barra y miro fijamente al barman, indicando que me pasara una de las botellas que tenía tras él. Se niega, pero el jefe le propina una sublime bofetada que rompe el silencio tras la canción de L-Maiden. Su estridente voz, chirriante y molesta esta vez, le exige que lo haga si no quiere ser algo más que despedido. Al hombre se le quitan las pocas dudas con el calentón de oreja y me arroja una botella de licor al aire. Gracias a mis reflejos, le doy caza en el aire, para mi decepción ver que se trata de un bourbon de los baratos. El jefe ayudaba, pero parecía que tenía un cocodrilo que custodiaba la cartera con los billetes del Geninhorn. Pero eso no importaba, ya que yo no era nadie allí para cuestionarle nada.

Comienzo a dar vueltas alrededor de la chica, como medio curioso y juguetón, observado entre risas por mi estimados fans. Su reacción no se sabría describir si sentía repelús, agrado, confianza en sí misma, confusión o meramente una impasibilidad forzada. El sentimiento era lo de menos, lo que si era una realidad es que no estaba al cien por cien centrada en su papel y eso sería lo que provocaría su caída. Desde su espalda tomo el micrófono del trípode, recorriendo con mi brazo su costado derecho, para luego llevarmelo a mis labios e iniciar mi discurso final:

- Sorprendente sin dudas. Si alguno de los aquí presentes necesita voluntarios para el coro de la Iglesia, no lo duden. L-Maiden es su chica - comenté con descaro sin igual entre risas de todos los allí presentes. - Pero dejemos las bromas a un lado, para decir una cosa, la Iglesia aquí no tiene cabida, una voz que emula un coro celestial, no tiene cabida aquí, porque la única Iglesia válida.... es la que arde ... ¡¡¡¡ A TRAVÉS DE FUEGO Y LLAMAS !!!! - gritaba aclamando con cada aclaración una respuesta positiva de todos los que se encontraban allí, exigiendo que no quedara nadie sin dar su opinión.

Entre gritos eufóricos y fanáticos la multitud termina de enloquecer y mi "invitada", muestra cara de poker para mantener las apariencias, pero en el fondo reprime una frustración sin igual ante aquellas palabras. Pero aún no he terminado. Mientras paseo con los brazos en alto, en señal de autoridad y mando, acerco a mis labios la botella de bourbon para darle un buen trago. Mi otra mano, se desliza en uno de mis bolsillos y sacan un zippo, que es encendido por el sensual roce de mis dedos, dejando entrever una llama de tono azul violáceo. Lo acerco poco a poco a mi boca y como si fuera un auténtico dragón, escupo el licor de dentro hacia delante permitiendo que la llama del mechero inflamase el alcohol, liberando de mi interior una llamarada de proporciones considerables.

La gente se asusta y sorprende, mas no tardan en secarse los sudores por la impresión cuando rompen a aplaudir nuevamente por el número improvisado de pirotecnia. Y es cuando recibo esa señal, cuando vuelvo a tomar a Tartarus entre mis manos, mis dedos se empiezan a mover con una velocidad sobrehumana e imperceptibles para el ojo ordinario, exigiendo a la guitarra que rugiera sus acordes más salvajes.


Entre las pausas de notas de la guitarra, solo un nombre retumba en la sala, como un himno, un eco de los deseos más profundos de todos los que estaban allí. STRIGOS STRIGOS STRIGOS. Se oía una y otra vez mi nombre a cada vez que mis acordes cambiaban de velocidad y volumen. No podía de vez en cuando mirar, aunque fugazmente a mi rival, mientras observaba perpleja y atónita lo que estaba ocurriendo allí. Pero aún no era suficiente, no lo suficientemente bueno. De vez en cuando fanfarroneo más de lo debido, tocando la guitarra por encima de mi cabeza e incluso alguna vez que otra estando Tartarus a mi espalda. La horda de espectadores simplemente enloquece sin poder creer aún lo que tan fugazmente ocurría allí.

Termino la canción y la gente está pegada al borde del escenario, gritando hasta el afonismo mi nombre. Noto incluso a alguna de las camarera que me tira de los bajos de los pantalones como unas posesas por mi canción. Me coloco frente a L-Maiden, observándola fijamente a los ojos con una gran sonrisa, para simplemente empezar a retroceder al vacío donde estaban los clientes. Abro los brazos en forma de cruz y me dejo caer hacia atrás, aterrizando sobre las manos ya predispuestas para llevarme de allí, como una divinidad, a la barra. STRIGOS STRIGOS STRIGOS. Seguía resonando en la sala. La muchacha da un par de pasos hacia adelante, como si tuviera algo que decir, pero el brazo de mi jefe le cierra el paso, negando con la cabeza que intentase hacer nada.

- B-b-bueno muchachaaaaa, has cumplido tu par-te con creceeees. Has dado espectáculo, pero no fue suficient-t-te. Pero oye, e-e-espero que toqueeees por aquí más a menuuudo. Toma, tu paga de esta noche. Nos vemoooooos - dijo el alocado jefe del local, que se perdía en las sombras del local, dirigiéndose probablemente a su despacho.

Llego por fin a la barra donde todo el mundo, me da la enhorabuena, me felicita y me alagan de haber ganado el reto. Ahora solo quiero sentarme y relajarme un poco, a fin de cuentas la victoria es dulce y más dulce sería el momento en el que ella quisiera volver a hablarme tras el espectáculo.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Hammer and Anvil ( Misión Guitarra, voz y Bajo, priv. Lucy )

Mensaje  Lucy Scarlett el Miér Feb 08, 2012 8:44 pm

No le perdí de vista en ningún momento. No me gustó en absoluto aquel gesto prepotente que se pintaba en su cara. ¿Es que no le había impresionado lo más mínimo mi voz? Me mordí el labio con tanta fuerza que una diminuta perla roja como los primerizos rayos del sol matutino brotó y creó lentamente un fino camino encarnado barbilla abajo. Ni siquiera me di cuenta de esto, de lo frustrada que estaba... ¿Y lo peor de todo? Oh, sí, por supuesto, supe que eso estaba por venir, nada más observarle llamar la atención del jefe.

¿Y ahora qué? ¿Iba a emborracharse de una sentada para seguir tocando? Aquello no tenía sentido y me desconcertaba. Y el estar tan desconcertada me cabreaba mucho, tanto que por un momento pareció que fuera a terminar rajándome el labio inferior completamente.

Aumentó mi enfado cuando Strigos comenzó a dar vueltas a mi alrededor. ¿Qué pretendía? ¿Intimidarme como un lobo que rodea a un pobre y malherido conejo? ¡Pues iba listo: no me dejo pisotear con tanta facilidad! No estaba dispuesta a demostrarle que me estaba enfadando de veras, por lo que me limité a esbozar una pequeña sonrisa, suficiente para hacerle ver que no iba a dejarme ganar y para conseguir controlar aquel giro de cables que había habido en mí: no iba a darle el gusto de verme enfadada y frustrada por su causa, ¡ni de coña!

Me dejó sin aliento su repentino acercamiento a mí. ¿Qué demonios...? Ah, el micrófono... ¡Estúpida e infantil, ¿en qué demonios estaba pensando?! Le entraron ganas de pegarse una bofetada, pero se reprimió: aquello habría sido absurdo y vergonzoso en aquel momento.

Y de repente, una gran puñalada se hundió en su corazón en formas de palabras; palabras que acababan de salir de la boca de aquel vampiro, aquel guitarrista al que había admirado actuar a su lado, aquel con quien había ido a enfrentarse... ¿Qué mi voz qué? ¡Por mí, podían darle mil patadas a la Iglesia y quemarla otras tantas, no me interesaba en absoluto aquella secta! ¡Nunca me había interesado por ella y nunca lo haría, no era algo que estuviera dentro de mis planes de eternidad!

Me sentí más que tentada a patearle a base de bien, a abrirlo en canal y beber toda su sangre para luego escupirla, porque ni siquiera eso se merecía el muy desgraciado... Pero... Vaya... De repente, me sentí como si un gran peso hubiera caído sobre mí, como si toda mi fuerza, mi voluntad, estuviera escapándose por los poros de mi cuerpo y me dejara allí, sola, asustada como un niño pequeño que se halla perdido. De haber tenido la mente partida en dos, mientras una se “deprimía”, la otra habría estado dándose golpes contra todo lo que se encontrara, avergonzada por cómo estaba actuando su “compañera”.
Fuera como fuere, quizá sí que tenía doble personalidad, o la mente “partida en dos”, ya que hubo un pequeño “clic” en mi interior que logró evitar que mi expresión, mi gesto en general, demostrara que había tenido un bajón. Es posible que mi orgullo fuera más grande y tozudo de lo que parecía –algo desmesurado, sin duda alguna-, y que ni siquiera con aquellos bajones era vencido y lograba hacerme mantener la compostura.

Su espectáculo pirotécnico no me atrajo en absoluto, pues mientras lo realizaba, en mi interior se había estado desencadenando aquella batalla entre la señora Depresión y don Orgullo. Para cuando comenzó a tocar nuevamente la guitarra, ya se había dado el título de vencedor a don Orgullo, por lo que pude mantener la compostura y observar, como si nada hubiera pasado en mi persona, aquella técnica bestial.

Oía cómo aullaban su nombre, cómo le aclamaban. Parecían drogadictos –que seguro que más de uno había allí dentro- peleándose por el último gramo. Terminé por cruzarme de brazos; había herido mi orgullo, pero era demasiado tozuda como para admitirlo o aceptar que aquello era el fin del espectáculo: estaba dispuesta a seguir tocando y cantando, hasta que mis dedos sangraran y mi voz se desvaneciera.

No me gustó un pelo su sonrisa. Podía leer en sus ojos lo que ya sabía: él ganaba, yo, perdía. Y, pese a saberlo, como ya he dicho, no podía aceptarlo. Tanteé un par de pasos, estaba dispuesta a seguir con el espectáculo, con o sin rival. Pero alguien me agarró del brazo.
Me volví y vi a aquel tipo, el que me había llamado, el jefe del local. Escuché sus agradecimientos, dando golpecitos en el suelo con el pie derecho, molesta, casi histérica, por aquel dichoso tartamudeo que no lo abandonaba ni así lo matasen –bueno, quizá muerto sí que lo habría dejado... Me reí al pensar en esto y el hombre me miró sin comprender. Cuando al fin me liberé de su presencia, caminé con el mentón bien alto hacia donde había dejado la funda del bajo.

Guardé mi adorado instrumento y me lo eché al hombro. Me dirigí hacia la salida. De nuevo, mi lado más “depresivo” afloraba y no tenía ganas de que lo hiciera en un lugar con tanta gente –es más, no quería tener ni a una sola persona de público cuando empezara lo peor: me conocía, sabía cómo iba a terminar... Sin embargo, al abrir levemente la puerta, una fría y chocante ráfaga de aire me abofeteó la cara.

Parpadeé y meneé la cabeza. ¿Estaba huyendo de aquel petulante guitarrista?

-¡Ja! Ni de coña... –murmuré, respondiéndome a aquella pregunta muda, cerrando de nuevo la puerta y caminando en dirección a la barra.

Supe en qué lugar se encontraba Strigos: sólo tenía que buscar la zona más embozada por todos aquellos oscuros y extraños individuos que pululaban con el Geninhorn. Aparté a toda aquella panda de borrachos, plastas, zorras y demás hasta llegar al vampiro que me interesaba. Una chica muy mona había conseguido sentarse a su lado y comenzaba a coquetear con él. La aparté sin reparar en que se trataba de una simple humana y que no estaba contornando mi fuerza en absoluto en ese instante. Me senté junto a Strigos, de repente mucho más relajada. Apoyé un codo sobre la barra y una mejilla sobre la mano, ladeando de esta forma levemente la cabeza y fijando mis ojos, entre azul y violeta, en él.

-Un gran espectáculo –comencé, esbozando una leve sonrisa. Todo aquel orgullo, aquella vanidad que se apoderaba de mí cada vez que subía a un escenario había desaparecido nuevamente, como otras tantas veces, y ahora sólo quedaba un agradable buen humor. Al menos, por el momento...

Le tendí la mano amistosamente, para demostrar que no había rencores ni nada por el estilo.
avatar
Lucy Scarlett


Mensajes : 46
Fecha de inscripción : 25/01/2012
Localización : Tocando el bajo y cantando... ¡Eh, espera! ¡¿Y a ti qué co** te importa?!

Volver arriba Ir abajo

Re: Hammer and Anvil ( Misión Guitarra, voz y Bajo, priv. Lucy )

Mensaje  Invitado el Jue Feb 09, 2012 2:07 am

Prediciendo casi lo que iba a ocurrir desde mi salida triunfal del escenario, reclamo la atención del barman y le pido que me sirva un par de botellas de plasma. Estaba seguro de que vendría a mí, como una mariposa a la delicada red de una araña pero había que preparar todos los detalles. Hasta el más mínimo. Me coloco recostado sobre la barra, ignorando a todo el que se encuentra en mi periferia, centrando mis sentidos solo en la fragancia de la muchacha. Y así, tal como vaticiné, aparta de un empujón a la que estaba regalándome el oído en aquel momento.

Me siento observado, pero me hago el interesante, hasta el momento que me dirige la palabra y me ofrece la mano en señal de cordialidad. Giro la cara para poder posar mi mirada sobre la suya y devolverle así una sonrisa amable. Los dedos de mi mano se deslizan por su brazo, hasta acabar al final en la suya, pudiendo tomarla con suavidad para el posterior beso en el dorso de la mano.

- Encantado y más que sorprendido, L-Maiden. Espero que lo que ha ocurrido ahí arriba no te haya molestado, como sabrás, solo formaba de este espectáculo improvisado. - comenté sincerandome con ella por lo relacionado con el show. - ¿Podría saber tu nombre real? Me encantaría referirme con él a la belleza que tengo sentada junto a mí. - pregunté curioso y pícaramente a la muchacha sin retirar un momento mis ojos de los suyos.

Terminé de pronunciar estas palabras y el barman sirvió las bebidas que encargué hace minutos atrás, justo cuando las necesité. Tomo una de ellas y se la acerco, deslizándola por la barra hasta colocarla al alcance de su mano.

- Toma, esta ronda invito yo - le ofrecí sonriente a la vez que le dedicaba un guiño de mi ojo, en una clara actitud descarada y sensual.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Hammer and Anvil ( Misión Guitarra, voz y Bajo, priv. Lucy )

Mensaje  Lucy Scarlett el Dom Feb 12, 2012 5:44 pm

El suave roce de su mano por mi brazo me tensó: no era muy dada al contacto físico. Quizá se debía a que me había vuelto bastante celosa de mí misma desde que Raven... ¡Ah, no, no, señorita! ¡No iba a meter a Raven de nuevo en mis pensamientos!, me dije a mí misma mientras fingía que todo estaba bajo control y me sonrojaba levemente al notar sus labios posarse suavemente sobre mi mano.
Nunca en toda mi vida me habían besado en la mano. Me pareció gracioso este acto y sonreí casi de forma involuntaria.

Le escuché hablar, y de nuevo me sorprendió su voz. Sonaba diferente a la del escenario, tanto cuando había cantado como cuando simplemente había estado hablando. La sorpresa la acogí complacida; quizá me habría decepcionado un poco de no haberme sorprendido en esta ocasión de nuevo, pensé divertida.
De todas formas, pese a sentirme atraída de nuevo por aquella voz y terminar planteándome seriamente si no tenía un serio problema con el tema del sonido y la música en general, la pregunta que formuló no la acogí con tanta felicidad como la sorpresa.
¿Mi nombre? Oh, ¿por qué siempre terminaba todo el mundo preguntando lo mismo?

((¿Quizá porque es una regla básica de los buenos modales?)) –ironizó una vocecilla muy molesta en ese momento en mi cabeza.

Inicialmente decidí desviar ligeramente el tema hacia el del show. Asentí sonriente; sabía que todo aquello había formado parte del espectáculo –aunque quizá sí que me había molestado un poco, no iba a admitirlo, y mucho menos en voz alta.
Al cabo, la idea de querer esconder el nombre me sonó bastante ridícula, por lo que decidí dejar de hacer el imbécil y encarar las cosas con un poco de madurez.

-Soy Lulu –bueno, he dicho “con un poco de madurez” no “con absoluta madurez”. Además, ¿qué problema puede haber en decir tu apodo? Sinceramente, no creo que sea un crimen. Además, prefería mil veces que me llamasen Lulu (aunque me sonara un poco ñoño también) antes de ser reconocida por ese nombre, Lucy, una de las pocas cosas que me quedaban de mi condición humana pasada-. ¿Puedo saber yo cuál es el nombre de aquél contra el que he perdido? –pregunté pícaramente, justo cuando el barman dejaba dos bebidas a la vera del guitarra.

Me acercó una de las bebidas. ¿Me invitaba? Mis sentidos se despertaron de golpe para mi sorpresa. ¿Por qué me sorprendía? No había nada de malo en aquello... ¿verdad?
Suspiré disimuladamente. Qué tonterías estaba pensando...

-Llevaba mucho tiempo sin subir a un escenario, y la verdad es que no sé cómo lo he soportado, porque me encanta estar ahí arriba –comenté un poco distraída, haciendo girar lentamente la bebida entre mis manos, sobre la barra. Le miré de nuevo- ¿Cuánto llevas tú en el mundo de la música?
avatar
Lucy Scarlett


Mensajes : 46
Fecha de inscripción : 25/01/2012
Localización : Tocando el bajo y cantando... ¡Eh, espera! ¡¿Y a ti qué co** te importa?!

Volver arriba Ir abajo

Re: Hammer and Anvil ( Misión Guitarra, voz y Bajo, priv. Lucy )

Mensaje  Invitado el Dom Feb 12, 2012 7:42 pm

Mientras me habla, mis dedos empiezan a jugar con la boca de la botella para sostenerla después en su mano y darle un buen trago. Le dedico un vistazo rápido mientras ella sigue hablando, prestando la atención justa a lo meramente necesario. Su aroma en este instante, me indica un estado relajado en gran medida aunque la sensación de nerviosismo siga siendo existente. Por un momento se hace el silencio, sus labios no emiten ningún tipo de sonido, y mira a varios lados del Geninhorn, sin saber que hacer. De repente el silencio entre nosotros se quiebra cuando me pregunta sobre mí y mi carrera. Puede que esto sea una sorpresa para ambos, veamos qué ocurre.

-Un placer, puedes llamarme Johan. - contesté tajante a la primera de sus preguntas para darle después un trago a mi bebida. - Si llevas tiempo oxidada, es normal que sintieras eso, por no añadir que aquí... bueno, dejemos eso de lado. Yo no llevo mucho en esto, menos de un año desde que aprendí a tocar la guitarra y poco más de un par de semanas desde que toco aquí profesionalmente... - dejé la respuesta en el aire para hacerme un poco el interesante.

Volví a asestarle otro trago a la botella de plasma mientras veía como una leve mueca de sorpresa se dejaba entrever en la cara de la bella Lulu. Mientras ella seguía en su mundo, no pude evitar verla de arriba a abajo, mordiéndome el labio levemente para contener mi deseo de hincarle el diente. No literalmente, o no por el momento.

- ¿Y tú, llevas mucho tiempo en ésto? Me mata la curiosidad... - dije ésto último con una segunda intención aparte de la recopilación de información.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Hammer and Anvil ( Misión Guitarra, voz y Bajo, priv. Lucy )

Mensaje  Lucy Scarlett el Mar Feb 14, 2012 6:17 pm

Me sorprendí un poco por aquel tono, tan seco, cortante, que había utilizado el vampiro al referirse a su propio nombre. Así que “Johan”, ¿eh? Sonreí para mí misma: también aquel nombre parecía estar hecho expresamente para él.
Por un momento, me limité simplemente a escuchar su voz, que aquel momento sonaba grave y suave, igual que una dulce nana tocada con el bajo, sin prestar demasiada atención al significado de las palabras... hasta que escuché claramente... ¡¿menos de un año?!

Parpadeé perpleja, como si acabara de despertarme de un sueño repentinamente. Miré a Johan, y esta vez clavé mis ojos en él con intensidad, entre asombrada y hasta una cierta nota de... ¿envidia? Qué curioso, alguien había logrado despertar levemente en mí la envidia, aquel sentimiento que llevaba tiempo dormitando, como la gran mayoría de estos, que únicamente se desvelaban cuando subía a un escenario –cosa que, hasta hoy, había hecho más bien poco en los últimos años- o cuando era... bueno, cuando había sido una persona diferente a la de ahora; no como humana, no, siendo ya vampira, pero con alguien a mi lado, con él...

Solté un pequeño suspiro y esta vez ni siquiera aquella vocecita que normalmente tenía por labor echarme la bronca por seguir pensando en Raven se quejó.

Regresé de nuevo al mundo real con la nueva pregunta de aquel sexy guitarrista. Involuntariamente o no, logró arrancarme una sonrisa de los labios al imitar mi pregunta. Se veía a la legua que estaba interesado únicamente en conseguir más información, o, al menos, eso es lo que a mí me pareció en ese momento.

-Podría decirse que llevo toda la vida siendo amante de la música –me reí por la metáfora que había utilizado; sin duda alguna, me dije, al volver a casa escribiría algo muy bueno, lo presentía...- Toco el bajo desde los quince años.

Le di un largo trago a la botella. Una pequeña gota se escapó y me fue cayendo muy lentamente por la barbilla. Al darme cuenta, un tanto nerviosa me deshice de ella y me mordí el labio. ¡¿Y ahora por qué me avergonzaba?! Nada tenía sentido...

-¿Cómo es que decidiste convertirte en músico? –pregunté para deshacerme de aquel silencio que se estaba formando entre los dos de nuevo y que, en esta ocasión, me agobiaba y casi irritaba.
avatar
Lucy Scarlett


Mensajes : 46
Fecha de inscripción : 25/01/2012
Localización : Tocando el bajo y cantando... ¡Eh, espera! ¡¿Y a ti qué co** te importa?!

Volver arriba Ir abajo

Re: Hammer and Anvil ( Misión Guitarra, voz y Bajo, priv. Lucy )

Mensaje  Invitado el Sáb Feb 18, 2012 2:56 am

La expresión de sorpresa en el rostro de la muchacha se hacía destacar sin ningún tipo de reparo por culpa de mis palabras. Era obvio que aquél comentario no había pasado desapercibido, había llegado hasta lo más profundo de su ser. Pero era algo innegable de que tenía un talento natural, un genio de la música. Seguimos el coloquio, cada vez más animada e interesada en mí, no solo en lo profesional sino en el hombre que tiene delante de ella. Sus espontáneos momentos de timidez le delatan y no pasan inadvertidos. Para alguien observador como yo, este tipo de gestos son más que útiles e imprescindibles.

Estrechando la distancia entre ella y yo, giro mi cuerpo para poder limpiar el escueto rastro de la gota de sangre que le desbordó por la comisura de los labios. Mi dedo recorre con picardía y sutileza la estela de carmín, para volver a mis labios y ser limpiado con estudiada precisión con la punta de mi lengua. Es entonces cuando mis ojos vuelven a buscar su mirada, intensificando más el momento y creando un ambiente mucho más personal e íntimo. Surge efecto y veo que aunque, disimulada, su rostro se ruboriza un poco. Que en mi rostro aflore una sonrisa es inevitable.

- La eternidad puede llegar a ser muy aburrida. Mi deseo es ser recordado durante toda esa eternidad. Todos los que viven en esta ciudad, caerán a mis pies con mi música, hecho que no tardará mucho en ocurrir... - contesté a la pregunta en cuestión casi sincerandome. - Pero dejemos al margen el trabajo por un rato, cuéntame algo de ti. Una preciosidad como tú tendrá un par de cosas que pueda compartir con alguien como yo, para hacer este encuentro mucho más...interesante. - sonreía con sensualidad y atrevimiento mientras hablaba, sin dejar de mirar de vez en cuando su flamante físico, que de vez en cuando me desviaban de la tertulia.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Hammer and Anvil ( Misión Guitarra, voz y Bajo, priv. Lucy )

Mensaje  Lucy Scarlett el Mar Feb 21, 2012 7:14 pm

Definitivamente, me había puesto nerviosa. Acortaba las distancias entre nosotros –que ya de por sí no habían sido demasiado amplias por el evidente ambiente que teníamos alrededor, repleto de gente. Sin embargo, lo que terminó por desconcertarme del todo fue aquel acto, entre pícaro y delicado, de recorrer mi barbilla en busca de aquella gota de sangre para después lamerla de una forma tan sensual que, por un momento, creí que se me había erizado hasta el vello de la nuca.

Su insistente mirada me sacó los colores de nuevo. Oh, genial, estaba haciendo el más absoluto de los ridículos, me dije mientras apartaba la mirada y le daba un largo trago a mi bebida.
Escuché de nuevo su voz, aquella grave, suave y atrayente voz, soltando una retahíla de palabras de una forma casi poética, haciendo que todo él comenzara a atraerme quizá de otra forma, aparte de musicalmente hablando, por así decirlo...
Volví a morderme el labio, esta vez sin hacerme sangre.

Sin duda alguna, podía olerse a kilómetros lo que estaba pensando, incluso yo, que no suelo fijarme demasiado en lo que me rodea, podía entender a dónde quería llegar Strigos con todo aquello. Sin embargo, sus siguientes palabras me hicieron vacilar.
Mi... pasado... ¿Estaba preguntándome por él? ¿O simplemente era otra pregunta dentro de aquella táctica que mi paranoica mente había alcanzado a descubrir?

Suspiré casi sin darme cuenta y mi expresión se tornó un tanto triste por unos momentos.
No, no podía volver a las andadas, me dije, tenía que dejar atrás todo aquello y mirar al frente.
Para deshacerme de aquel molesto estado repentino de depresión, esbocé la mejor de mis sonrisas y decidí irme un poco por las ramas sin hacer evidente este hecho.

-Lo cierto es que no hay mucho que contar... creo. Llegué no hace mucho a esta ciudad y prácticamente me paso las noches en casa, componiendo, cantando y tocando, observando la barriada desde el balcón... Mi vida en esta ciudad no es muy interesante –fruncí el ceño, aquello me parecía penoso incluso a mí, quizá no tendría que haber explicado mi cutre y nueva vida en Heaven’s Door- Bueno, quizá esta noche eso haya cambiado... –sonreí con picardía, dejando caer aquella frase como quien no quiere la cosa. Si él quería jugar, yo no iba a ser menos...
avatar
Lucy Scarlett


Mensajes : 46
Fecha de inscripción : 25/01/2012
Localización : Tocando el bajo y cantando... ¡Eh, espera! ¡¿Y a ti qué co** te importa?!

Volver arriba Ir abajo

Re: Hammer and Anvil ( Misión Guitarra, voz y Bajo, priv. Lucy )

Mensaje  Invitado el Jue Feb 23, 2012 5:55 pm

Dudas y cuestiones rondan por la cabeza de la preciosa muchacha que tenía a mi lado. Si no, no podría explicarse el instante que se mantiene en silencio sin atreverse a dirigirme la palabra. Pero ese silencio se quiebra, se rompe con su declaración. ¿Aburrida? ¿Esta noche la hizo más interesante? Chica mala... Me encantan las que son juguetonas y más si me siguen el juego. Su cara está levemente sonrojada, como la más madura de las manzanas y desprende cierto calor, derivado del nerviosismo y de la excitación que le provocaba aquél juego de tira y afloja que estábamos llevando a cabo.

Rocé con implicación, sensualidad y cuidado la yema de mis dedos por su brazo derecho, mientras ascendían hasta alcanzar su mentón tras haber cruzado la fina y suave curva de su cuello. La sujeto con firmeza para que viese quién tenía la determinación allí, pero sin provocar daño ni nada por el estilo. Mi mirada atraviesa como dos puñales sus ojos y más allá, casi como si pudiese ver los rincones más ocultos de su ser. Esto no pasa desapercibido y el tono de sus mejillas se vuelve a iluminar con un tono carmín tan atípico en nuestro linaje, acompasado con un leve tintineo en el brillar de sus ojos. Mis labios se posan levemente en el filo de su oreja izquierda, queriendo provocar un hormigueo por todo su cuerpo cuando comenzase a hablar. Ahora estás presa de mi hechizo y no lo romperé hasta bien llegada el alba.

- Te ofrezco la posibilidad de continuar esta conversación en un lugar más íntimo, lejos de los ojos de toda esta gentuza... - susurré mientras me iba alejando poco a poco de su oído, para contemplar con una sonrisa su rostro estupefacto por semejante declaración. - Te ofrezco una invitación a acompañarme a mi reino, preciosa... - invité de manera sugerente a la bajista mientras me incorporaba del asiento y me recolocaba la chupa.

La miro por un fugaz instante y le dedico un sensual guiño, la guinda de todo aquél pastel. La dejo atrás para tomar de detrás de la barra una de las llaves de las habitaciones disponibles para otros menesteres y continuar caminando hasta el umbral que separaba las habitaciones de aquél infierno. ¿Y ahora qué harás preciosa? ¿Vendrás y te atreverás a conocer a Strigos en otro tipo de plató? ¿O serás tan orgullosa para dejarme ir sin ningún tipo de resistencia? La decisión estaría en tu mano, pero soy mal jugador y sé que el resultado que escogerás será favorable a un servidor.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Hammer and Anvil ( Misión Guitarra, voz y Bajo, priv. Lucy )

Mensaje  Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.